SALOMÉ
Recuerdan la historia? Juan el Bautista estaba detenido por Herodes Antipas debido a que había condenado el hecho de que conviviera con Herodías, la mujer de su hermano Filipo. Herodes Antipas no se atrevía a matar al profeta pero Herodías quería castigarle. En una fiesta la hija de Herodías baila para Herodes Antipas, este entusiasmado con su sobrina le ofrece concederle cualquier cosa que pida. La chica, instigada por su madre, pide la cabeza de Juan el Bautista en bandeja de plata. (Mateo 13, 3-12 y Marcos 16, 17-29). En la Biblia no consta el nombre de la chica pero todos sabemos de quien se trata: Salomé.
Lo que se sabe realmente de Salomé es muy poco, la Biblia no le da ningún nombre pero el historiador judio Flavio Josefo, que no menciona la escena del baile ni la responsabiliza de la muerte de Juan El Bautista, le da el nombre de Salomé. Aunque según los entendidos en este tema esta pronunciación es incorrecta y deberíamos llamarla Salome (con acento en la “o”). Según cuenta este historiador, Salomé se casó con un tio enviudando al poco tiempo. Más tarde se casó con un sobrino que le dió tres hijos. Me duele la cabeza sólo de pensar en los árboles genealógicos de esta familia. Aparte de estas relaciones familiares tan extrañas por lo que parece su vida transcurrió tranquila.
Pero los apologistas cristianos no le iban a permitir morir tranquilamente, Salomé era responsable de la muerte de Juan el Bautista por lo que había que buscarle una muerte adecuada a esa “bestia” según las palabras de Pedro Crisólogo:
una bestia, una tigresa; con las crines, que no cabellos, se azota la espalda, se contorsiona y disloca los miembros, gira en ritmo de torbellino, salta frenética y se eleva por su crueldad sobre el nivel de las demás personas, rechinando los dientes y echando espuma por la boca como una bestia, hasta que consigue apoderarse de su presa.
Según una tradición la horrible muerte de Salomé ocurrió en España y fue presenciada por su madre. Esta leyenda se basa en la fusión de dos relatos. El primero es de Flavio Josefo quien en Las Guerra Judias indica que Herodes recurrió al emperador Calígula para obtener más tierras de las que ya le habia arrabatado a su hermano Filipo. Calígula sin embargo no le concedio esa gracia sino que le privó de sus dominios y le envió a Hispania. El segundo relato es posterior en nueve siglos (s. X) y es de un autor bizantino, Simeón Metafrastes. Este escribe una hagiografia de Juan el Bautista y aprovecha para narrar las desdichas de sus asesinos:
La adúltera concubina de Herodes sería castigada por Dios con la pesadumbre de ser testigo de la muerte de su hija (…) en una espectacular ocasión: pasaban las dos a pie por el hielo que cubría las aguas de un rio, y la corteza se quebró. La joven se hundió, rebulló en el agua como si danzase y los témpanos la decapitaron; su cabeza quedó sobre uno de ellos, como antaño la de San Juan en la bandeja.
En el siglo XVI Jerónimo Román de la Higuera une la estancia de Herodes en España con la narración de Matafrastes sobre la muerte de Salomé y afirma que este hecho ocurrió en el rio Segre en Lleida o Lérida.
Pese a la escasez de datos la figura de Salomé ha sido aprovechada por literatura (Oscar Wilde, Mallarmé, Apollinaire), música (Richard Strauss) y cine (han sido Salomés desde Theda Bara a Rita Hayworth). Sin embargo donde se puede contemplar mejor como cada época ha tratado su imagen es en la pintura:

EXTRAÍDO DE
http://exapamicron.wordpress.com/2006/08/13/salome/